Los consumidores descubren los libros autopublicados

Todos los sectores de los medios de información han tenido que adaptarse a las coyunturas variables de los mercados y a la falta de normas económicas. En este panorama cambiante y complejo, los autores se han vuelto cada vez más independientes del modelo de producción, y los consumidores ya no esperan que todo sea perfecto sino que desean descubrir materiales y artistas por sí mismos. Todo ello ha dado lugar al crecimiento del negocio de la autopublicación. Martyn Daniels, especialista en publicación digital, analiza el cada vez más emergente mercado de la autoedición en un post para el blog Brave New World.

Todos los sectores de los medios de información han tenido que adaptarse a las coyunturas variables de los mercados y a la falta de normas económicas. En este panorama cambiante y complejo, los autores se han vuelto cada vez más independientes del modelo de producción, y los consumidores ya no esperan que todo sea perfecto sino que desean descubrir materiales y artistas por sí mismos. Todo ello ha dado lugar al crecimiento del negocio de la autopublicación. Martyn Daniels, especialista en publicación digital, analiza el cada vez más emergente mercado de la autoedición en un post para el blog Brave New World.

Según Daniels, hoy existe la creciente percepción de que hay mucho más talento del que los productores de los medios de información del pasado hayan podido descubrir, invertir y mucho menos comercializar.

Para este especialista, la autopublicación ha superado al pasado y ha empezado a liberarse de aquellos que antes aprovechaban y alimentaban la vanidad de los autores que querían ser publicados. La edición digital ha democratizado el proceso de publicación y compañías como Amazon, Lulu, YouTube, Facebook y otras muchas, han creado los canales y facilitado el proceso. Según advierte Daniels, la compra por parte de la editorial Penguin de la plataforma de autopublicación Author Solutions fue una llamada de atención en cuanto a la valoración de este negocio y también demostró la amenaza que representaba la autoedición para el viejo modelo de negocio.

La firma de análisis de la industria editorial Bowker Market Research (BMR) afirma en su último estudio, Books and Consumers [Libros y consumidores], que los títulos autoeditados representan el 12 por ciento de todas las ventas de libros electrónicos en el Reino Unido. Asimismo, en géneros como el suspense, la ciencia ficción y fantasía, el humor o la novela romántica, la cuota de mercado puede llegar al 20 por ciento. Dicho estudio también revela que en géneros como la novela gráfica, los libros sobre alimentación, y los libros electrónicos para niños de no ficción, la cuota de autopublicación no supera el 5 por ciento del volumen de ventas.

Daniels afirma que estas observaciones son lógicas, ya que el desarrollo y la presentación de estos géneros son más complejos y por tanto resultan fáciles de autopublicar con arreglo a normas de calidad. La investigación también revela que la navegación en línea es el mayor impulsor de títulos autoeditados. El experto afirma que esto es de esperar teniendo en cuenta que la navegación en línea y las redes sociales son los canales de descubrimiento de libros a los que tienen acceso aquellos que se autoeditan, que a menudo cuentan con presupuestos limitados.

Si todos estos datos son ciertos, declara Daniels, esto rebatiría todos los supuestos anteriores sobre el reconocimiento de la marca editorial.

Por otra parte, el estudio de Bowker Market Research también afirma que los lectores ‘fuertes’, que suelen leer todos los días, son más propensos a comprar libros autopublicados, situándose en el 61 por ciento, frente al 37 por ciento de compradores total. Asimismo, el 36 por ciento de los compradores de libros autoeditados son mujeres mayores de 45 años, que representan el 24 por ciento de los compradores totales.

Todos estos datos, afirma el experto, llevan a la conclusión de que el mercado de la autoedición está creciendo de forma significativa y contundente.

 


© Copyright Fundación Germán Sánchez Ruiperez, 2010